Me había despertado para practicar. Repetía una y otra vez la única canción que me sabía en trompeta. Paseaba por mi casa, cruzaba los campos, sólo tocando mi canción. Me preocupaba y miraba con atención que mis dedos estuvieran en el lugar correcto. Tocaba para ser la mejor y para que él me admirara.
Yo tenía sólo siete años (él también) y el concurso de talentos del pueblo era luego. Pensaba en mi presentación y en él, que también se presentaría con una pieza de trompeta, sólo que él no sólo se sabía una canción, tenía más expericencia.
Crucé el campo para verlo, tocamos un rato juntos, corríamos por su casa, yo lo seguía y cada vez que me miraba yo me sonrojaba. Pensaba si tal vez con mi canción lo podría impresionar.
De repente, llegamos a la casa donde era el concurso. Habían otros niños, cada uno con algún instrumento. Vi a los papis de él y sabía que los míos estaban por ahí.
Él era el primero en presentarse. Me salió una sonrisa y mi corazón empezó a papitar. Me tocaba a mí. Me senté en una mesa, donde también estaba él. Puse mis deditos en su lugar. Toqué las dos primeras notas y sentí un dolor en mi estómago. Mi trompeta cayó y un silencio invadió el lugar. Me miré y vi una manchita roja en mi blusita celeste. Pensé: no pudo escuchar mi canción. Y en un plano general vi la mesita, a él del otro lado y yo caer al suelo.
V: Soñé que me mataban, mamá.
M: Vale, siempre sueñas que te matan.
3 comentarios:
1. me encantó el dialogo de Amelie con el señor de cristal, que no recuerdo cómo se llama.
2. Hace tiempo que no me daba la lata de revisar todo un blog y de entretenerme y hacer varias cosas, video, música y lectura.
3. No sé cómo recuerdas las sensaciones de pocahontas, yo apenas recuerdo que la vi.
4. Rollercoaster of love.
5. Todo el mundo sueña que lo matan en algun momento de su vida. Es parte de vivir.
saludos
6. Los relatos me gustan, me gusta xD.
Qué pasa cuando te sientes solo a la luz y en la oscuridad?
pasan muchas cosas, de lunes a viernes, los días son más largos y las noches huelen a tabaco y a televisión o a internet. Los ojos se vuelven oscuros y tristes, y las personas están más ausentes, calladas y sorprendidas. Tienes compañía momentanea, como si la pagaras, luego no queda nada, sólo vacío.
Entonces sales, recorres calles sin nombres, conoces personas, pero nunca las conoces en verdad. Te intercambias teléfonos, tomas drogas para la ansiedad, para dormir y para ser feliz, y te despides. Te llaman para salir, sales, y cruzas por el viento de las calles. Callas y no sabes si tocar el timbre.
A veces quieres llorar, pero no puedes, y escribes en una agenda. Te enamoras de mujeres comprometidas, y tienes más desamores que amores en tu vida. Y te enredas en las sábanas y sólo se ve el brillo de un cigarrillo.
Te inventas cosas que hacer hasta que el hastío llega.
Después piensas que somos soledad encubierta.
Eso es lo que me pasa cuando me siento solo a la luz y en la oscuridad
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